Mendizorroza recibía el último derbi vasco de la temporada, con los dos equipos buscando tres puntos cruciales para alejarse de la zona baja de la tabla. Los goles de Robert Navarro, Oihan Sancet y el doblete de Nico Williams neutralizaron los goles de Antonio Blanco y Nahuel Tenaglia, que adelantaron a los blanquiazules en dos ocasiones.
No se habían cumplido los primeros diez minutos de encuentro cuando Antonio Blanco abrió la lata con un derechazo directo a la escuadra derecha de la portería defendida por Unai Simón. La férrea defensa de los de Quique Sánchez Flores evitó que el marcador se moviera en el primer tiempo.

Nada más empezar la segunda mitad, Robert Navarro, con una gran jugada individual, puso las tablas en el marcador, con ayuda del rebote en un defensa tras el tiro del extremo. Veinte minutos después, un córner botado por Abde Rebbach encontró la pierna derecha de Nahuel Tenaglia, que puso por delante a los locales por segunda vez pillando desprevenido a Unai Simón. A los poco minutos y en una acción muy parecida a la del empate, Oihan Sancet se deshizo de su marcador para igualar el luminoso.
En los últimos diez minutos de partido, Nico Williams volvió a ser el jugador diferencial que era antes de la lesión, anotando un doblete que certificó la victoria para los de Ernesto Valverde. El primero vino después de una jugada trenzada por el ataque bilbaíno que culminó con un disparo cruzado del ’10’. El definitivo 2-4 lo puso al aprovechar un error defensivo y picar el esférico por encima de Sivera.

Esta victoria acerca al Athletic a conseguir su sueño de entrar en Europa, al colocarse octavos con 44 puntos. Por otra parte, el Alavés permanece al borde del descenso estando decimoséptimos con 36 puntos.
