Dos golpes en apenas dos minutos bastan a los de Terzić para tumbar al Celta y estrenar su casillero de victorias.
El Athletic encontró en Balaídos la reacción que necesitaba. Un arranque arrollador, con goles de Berenguer y Robert Navarro en apenas dos minutos, dejó al Celta contra las cuerdas. Esto permitió a los rojiblancos estrenar su casillero de victorias en LaLiga.
Un Athletic desatado
El Athletic Club necesitaba una respuesta después de un inicio de temporada complicado y la encontró en Balaídos. El conjunto de Edin Terzić se impuso por 0-2 al Celta en un partido que quedó prácticamente encarrilado en una primera parte de enorme intensidad.
Desde el comienzo, los rojiblancos trataron de incomodar la salida de balón del conjunto de Claudio Giráldez. La presión alta del Athletic dificultó enormemente la circulación celeste y provocó pérdidas en zonas peligrosas. El plan de Terzić funcionó especialmente bien durante los primeros 45 minutos, en los que su equipo consiguió jugar lejos de su propia portería y atacar con mucha verticalidad.
Dos minutos que cambiaron todo
El partido se rompió en el minuto 20. Iñaki Williams recibió en una situación favorable y encontró a Álex Berenguer, que definió con un disparo colocado para poner el 0-1 en el marcador.
El Celta apenas tuvo tiempo para reaccionar. Dos minutos después, en el 22′, llegó el segundo. Ruiz de Galarreta encontró a Robert Navarro con un pase en profundidad y el atacante rojiblanco no perdonó ante Ruad. Dos ataques, dos goles y un Athletic que había convertido su dominio en una ventaja prácticamente inesperada por su rapidez.

Lores (2026)
El segundo tanto fue especialmente significativo por la forma de construirlo. La recuperación y circulación rápida del Athletic permitió superar líneas y atacar el espacio a la espalda de la defensa celeste. Una muestra clara del fútbol vertical que pretende implantar Terzić.
El Celta reacciona, pero sin premio
Con el 0-2, el Celta intentó recuperar el control mediante la posesión. De hecho, terminó teniendo un 54% de posesión frente al 46% del Athletic, pero esa superioridad con balón no se tradujo en suficientes ocasiones claras.
La ocasión más clara de los locales en la primera mitad llegó en el minuto 37, cuando Aferran Jutglà estrelló un cabezazo en el larguero tras un centro de Hugo González. Poco después, Iñaki Williams también estuvo cerca de ampliar la ventaja para los visitantes.

Lores (2026)
Giráldez buscó cambiar el rumbo del encuentro en el descanso. El técnico celeste realizó cuatro sustituciones, dando entrada, entre otros, a Iago Aspas, Javi Rueda, Miguel Román y Yoel Lago. El movimiento pretendía aportar más claridad y dinamismo al ataque.
Aspas aparece, pero el Athletic resiste
La entrada de Aspas permitió al Celta tener mayor presencia en campo contrario. Los locales comenzaron a acercarse con más frecuencia al área de Unai Simón, aunque el Athletic consiguió protegerse bien y evitar que la reacción se transformase en una remontada.

Lores (2026)
El conjunto vasco dio un paso atrás respecto a su espectacular primera parte y asumió un papel más conservador. Sin embargo, esa modificación no significó perder el control del encuentro. Unai Simón volvió a ofrecer seguridad bajo palos, mientras que la defensa rojiblanca consiguió mantener a raya a los atacantes locales.
Los números reflejan esa diferencia entre posesión y peligro: el Celta terminó con 0,56 goles esperados, frente a los 2,64 del Athletic, además de solo dos disparos entre los tres palos por los siete del conjunto bilbaíno.
La carta de presentación de Terzić
Más allá de los tres puntos, Balaídos dejó una primera muestra bastante clara de lo que busca Terzić en su Athletic. Presión, intensidad, verticalidad y agresividad fueron las señas de identidad de un equipo que durante la primera mitad consiguió someter al Celta.
El técnico alemán, además, introdujo siete cambios en el once respecto a anteriores compromisos, en una semana cargada de partidos. La rotación no impidió que el Athletic ofreciera su actuación más convincente del comienzo de curso.
Berenguer, autor del primer tanto y elegido MVP del encuentro, fue uno de los grandes protagonistas, mientras que Robert Navarro confirmó su capacidad para aparecer en posiciones peligrosas. Galarreta, por su parte, volvió a ser fundamental en la construcción del juego, participando directamente en el segundo gol.
Balaídos deja dos caras
El encuentro deja conclusiones muy diferentes para ambos equipos. El Athletic estrena su casillero de victorias y gana confianza después de un inicio complicado, mientras que el Celta continúa sin ganar tras tres jornadas y se queda con únicamente un punto.

Lores (2026)
La diferencia entre ambas partes fue evidente: el Athletic fue contundente cuando tuvo sus oportunidades y el Celta fue incapaz de convertir su dominio territorial de la segunda mitad en ocasiones realmente peligrosas.
Balaídos asistió así al primer gran golpe de efecto del proyecto de Terzić. Dos minutos de inspiración bastaron para cambiar el partido y, sobre todo, para demostrar que este Athletic puede ser mucho más competitivo de lo que había mostrado en las primeras jornadas.
