El Villarreal CF fue muy superior en la primera mitad y dejó encarrilado el partido con tres goles en apenas veinte minutos. La Real Sociedad reaccionó tras el descanso, pero no fue suficiente para evitar la derrota en La Cerámica.
El Villareal salió decidido a marcar territorio desde el inicio y no tardó en hacerlo. Con una presión alta y una gran efectividad en los metros finales, el conjunto amarillo golpeó primero en el minuto 9, cuando Gerard Moreno aprovechó una buena acción ofensiva para abrir el marcador.
El tanto no frenó el impulso local, sino todo lo contrario. Apenas seis minutos después, en el 15’, el Villarreal amplió la ventaja con un segundo gol que dejó tocada a la Real Sociedad. El equipo visitante no lograba ser recompensado sobre el césped y sufría cada transición del rival.
El partido quedó prácticamente sentenciado en el minuto 23. Una nueva llegada rápida terminó con el 3-0, reflejando la superioridad amarilla en un arranque demoledor. La Cerámica disfrutaba mientras su equipo mostraba una eficacia total de cara a portería.

Vía: El Desmarque
Tras el paso por vestuarios, la Real Sociedad dio un paso adelante. Con más balón y mayor presencia en campo rival, los donostiarras encontraron premio pronto. En el minuto 47, lograron recortar distancias tras una jugada bien elaborada que devolvía algo de emoción al encuentro aún habiendo un claro dominio de los locales .
Durante la segunda mitad, el guion cambió. La Real Sociedad dominó la posesión y trató de generar peligro, mientras que el Villarreal optó por proteger su ventaja y buscar salidas rápidas al contragolpe. Sin embargo, pese a los intentos visitantes, el marcador no volvió a moverse.
El tramo final transcurrió con el Villarreal controlando los tiempos del partido y sin conceder ocasiones claras. La reacción visitante llegó tarde ante un rival que ya había hecho el trabajo en una primera parte brillante.
Con este resultado, el Villarreal suma tres puntos importantes en la liga, mientras que la Real Sociedad se marcha con la sensación de haber pagado caro un inicio demasiado débil.
