El Ramón Sánchez-Pizjuán fue testigo de una victoria tan sufrida como necesaria para el Sevilla, que supo rehacerse para remontar y sumar tres puntos vitales en un partido lleno de idas y vueltas.
El Athletic golpeó primero. Robert Navarro estuvo más listo que nadie dentro del área y aprovechó un balón suelto para adelantar a los visitantes, silenciando por momentos al estadio. Pero la reacción sevillista no se hizo esperar. Antes del descanso, Peque Fernández apareció para firmar el empate con un disparo ajustado al palo que devolvió la esperanza a la grada.
Tras el paso por vestuarios, el Sevilla fue creciendo con el balón y ganando confianza. Esa mejoría tuvo premio desde los once metros, donde Akor Adams no falló y transformó el penalti que acabaría decidiendo el encuentro. A partir de ahí, el Athletic lo intentó, pero se topó con un Sevilla más ordenado, capaz de gestionar la ventaja y resistir hasta el pitido final.
Un triunfo que supone un auténtico alivio para el Sevilla, que toma aire en la clasificación, mientras que el Athletic se marcha de vacío pese a su buen inicio y deberá corregir errores para volver a sumar lejos de San Mamés.
