Un solitario gol de penalti basta para poner en ventaja a los locales en la eliminatoria. Świderski, delantero polaco que entró en los últimos minutos, provocó el penalti que transformó Taborda.
Un Panathinaikos, repleto de conocidos como Renato Sanches, Davide Calabria o Rafa Benítez, ha dado el campanazo adelantándose en la eliminatoria contra un Betis sin peligro.
El partido pintaba de colores vivos para los de Pellegrini, pero iban pasando los minutos y esfumándose las ocasiones, y el Betis no conseguía adelantarse. Los visitantes contaron con numerosas internadas por banda que terminaban, generalmente, en remates atajados por Lafont.

Como tónica general, los de Rafa Benítez no gozaron de grandes oportunidades. Solo lo intentaron con disparos desde fuera del área y bastante alejados de la portería defendida por Pau López. Pese a ello, Ruibal tuvo que despejar dos centros providencialmente para evitar potenciales ocasiones de gol.
Las mejores ocasiones del partido cayeron del lado verdiblanco, como la que cayó en la cabeza de Cucho, tras un error en la salida de balón de Panathinaikos y un centro de Ricardo Rodriguez. No obstante, dicho remate y otro en el minuto 32 al primer palo, fueron parados por Lafont. Ya en la segunda parte, seguía el asedio del conjunto sevillano. Con otra ocasión de Cucho y la doble tarjeta amarilla a Zaroury, que acabaría saliendo del encuentro en el minuto 67. Pero tras este hecho el partido cambió.

Lo lógico es pensar que el asedio verderón seguiría siendo visible en el césped del Olímpico de Atenas. Y, efectivamente, el asedio fue verderón, pero local. Salvo un disparo de Antony a la salida de un córner, el Panathinaikos no paraba de acercarse cada vez con más peligro.
En el minuto 83 ingresó al campo el artífice de la jugada que definió el partido. Un Świderski, que es el máximo goleador de los pupilos de Benítez, entró para, en su primera jugada y tras un pase filtrado, provocar un penalti y la consecuente segunda amarilla de Diego Llorente. Penalti que transformó el argentino Taborda en el 88’, disparando al centro de la portería de Pau López, quien recibió tarjeta amarilla por protestar la decisión de Marciniak. Los últimos minutos se convirtieron en un rondo de los locales y de numerosas paradas por ventanas de cambios propuestas por Rafa Benítez.
Este partido complica, pero no imposibilita, la clasificación del Real Betis, quienes buscarán darle la vuelta al resultado adverso que han obtenido hoy en Atenas. El jueves de la próxima semana se volverán a enfrentar al Panathinaikos en la vuelta de los octavos de final de la Europa League. Pero antes, el domingo de la presente semana, el Betis se mide frente a frente al Celta de Giráldez.
