La Rosaleda vivió un empate sin goles, con protagonismo absoluto de los porteros, y a pesar de que el Málaga tuvo el control, no consiguió encontrar el camino hacia la victoria
El Málaga volvió a quedarse con la miel en los labios. El conjunto de Juanfran Funes dominó buena parte del encuentro ante el Levante, dispuso de un penalti y generó ocasiones suficientes para llevarse los tres puntos, pero se encontró con un inspirado Mathew Ryan. Al otro lado, Alfonso Herrero también sostuvo a los suyos cuando más lo necesitaron. Un 0-0 que deja sensaciones encontradas para ambos.
Un inicio con vértigo
La Rosaleda recibió el regreso de un duelo con aroma a Primera entre dos equipos necesitados de puntos. Y desde el primer minuto quedó claro que ninguno estaba dispuesto a regalar nada. El Levante avisó primero. Un error del Málaga en la salida permitió a Thiago Fernández encontrar espacio dentro del área, pero Alfonso Herrero apareció para evitar un gol que parecía cantado. El guardameta malaguista volvió a demostrar por qué se ha convertido en una pieza fundamental para los de Funes.

Marrero (2026)
La respuesta local no tardó en llegar. El Málaga comenzó a hacerse con el balón y a instalarse cada vez más cerca del área granota. Dani Lorenzo asumió el mando del centro del campo y David Larrubia volvió a dejar destellos de calidad en tres cuartos.
Ryan detiene el penalti
El momento clave de la primera mitad llegó muy pronto. Un centro de Juan Cruz terminó impactando en la mano de Nacho Pérez y el colegiado señaló el punto de penalti. La oportunidad parecía inmejorable para que el Málaga se adelantara.

Pozo (2026)
Chupe asumió la responsabilidad, pero Mathew Ryan adivinó el lanzamiento y mantuvo el empate. El delantero malaguista consiguió marcar en el rechace, aunque el tanto fue posteriormente anulado por una falta previa sobre Dela. La ocasión terminó convirtiéndose en un resumen perfecto de lo que sería el partido: el Málaga llegaba, encontraba espacios y generaba peligro, pero el Levante conseguía sobrevivir.
El Málaga domina, pero no sentencia
Tras el descanso, el guion cambió ligeramente. El conjunto de Luís Castro adelantó líneas y comenzó a tener más presencia en campo contrario. Nacho Pérez tuvo una de las mejores ocasiones del encuentro con un remate desde dentro del área, pero Herrero respondió con una intervención de enorme mérito. El guardameta volvió a salvar a su equipo y evitó que el Levante transformara su mejor momento en ventaja.

Marrero (2026)
Funes movió el banquillo buscando mayor dinamismo. Entraron Izan Merino, Joaquín Muñoz, Carlos Puga y Ramón Enríquez, tratando de darle al Málaga más profundidad y velocidad en los metros finales. Los locales terminaron volcando el juego hacia el área visitante, aunque el Levante se defendió con orden y consiguió cerrar los espacios.
Dos porteros, un mismo protagonista
El partido terminó convirtiéndose en un duelo particular entre Mathew Ryan y Alfonso Herrero. El Málaga tuvo más balón y consiguió acumular 578 pases por los 335 del Levante, mientras que ambos equipos terminaron con dos ocasiones claras.
Sin embargo, ni el dominio local ni las oportunidades visitantes fueron suficientes para romper el marcador. Ryan había detenido el penalti de Chupe. Herrero había respondido con varias intervenciones decisivas. Y cuando el árbitro señaló el final, ambos equipos tuvieron que conformarse con un punto.
Un punto que sabe diferente
El 0-0 deja al Málaga con la sensación de haber dejado escapar una oportunidad en casa. Los de Funes volvieron a mostrar personalidad y capacidad para competir, pero siguen teniendo pendiente esa última marcha en ataque que transforme el dominio en victorias.
Para el Levante, en cambio, el punto tiene un sabor más positivo. El conjunto granota resistió en uno de los campos con mayor ambiente de la categoría y volvió a demostrar que puede competir desde el orden defensivo. La Rosaleda empujó, el Málaga lo intentó y los porteros hicieron el resto. Mucho fútbol, pocas certezas y ningún gol.
