La fiesta verdiblanca, tras los goles de Antony y Fidalgo, fue cortada de raíz en la segunda parte por el Sevilla, que empató el encuentro con goles de Alexis e Isaac.

(Manuel Gómez)
El derbi sevillano se intuía como el partido de la jornada y no ha dejado indiferente a nadie. La capital andaluza se paralizó el día de hoy para dejarse el aliento por su equipo y apoyarlo en la batalla.
El partido comenzó movido con la ocasión del MVP, Abde, que tras un gran pase de Marc Roca mandó el balón fuera de la portería de Vlachodimos.
El partido cumplía sus primeros 15 cuando Abde se coló por banda, llegando a línea de fondo, puso la pelota atrás buscando al Cucho, quien no logró materializar la acción debido a la intervención del arquero sevillista; no obstante, Antony se inventó una chilena para rematar el rechace y adelantar al Betis en el marcador.

Los hoy dirigidos por Javi Martínez sumaron varias ocasiones llegada la media de hora, los disparos de Sow y Alexis Sánchez, pero no consiguieron poner en peligro la meta de Álvaro Valles.
Minutos más tarde, Antony combinó con Cucho que jugó con su cuerpo y consiguió conectar con Abde que filtró un pase a Álvaro Fidalgo, que se coló en la defensa como cuchillo caliente en mantequilla y con el exterior del pie puso el 2-0.
En el descanso, Suazo y Carmona dejaron su lugar a Oso y Ejuke. Uno de los dos jugadores que ingresaron al terreno de juego cambió el devenir del partido, pero en esta ocasión no fue el extremo nigeriano. El canterano sevillista fue clave en la remontada. El lateral que entró en el 45’, puso un gran balón dentro del área que Alexis Sanchez no desaprovechó y, tirándose en plancha, mandó al fondo de la red para recortar distancias.

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El conjunto de Nervión no bajó la marcha y en el 76’, con un tiro de Akor Adams rebotado por Llorente, exigió a Valles que sacó una mano salvadora, momentáneamente, para su equipo.
Finalmente, en los últimos diez minutos, tras un centro lateral mal despejado por la defensa verdiblanca, Isaac Romero reventó el esférico para poner el 2-2 definitivo y estallar a la afición sevillista en júbilo.
En el descuento, ambos conjuntos tuvieron ocasiones claras para decantar el partido. Abde estrelló un balón en la madera, tras una jugada individual de alta factura. Akor Adams, por su parte, logró salvar la salida de Álvaro Valles, pero su disparo a puerta fue salvado por Llorente, que pese a los dos goles encajados firmó un partido sólido.

Antony tuvo un encontronazo con su afición, quienes les exigían más a sus jugadores en un día tan importante como hoy.
Un ‘Gran Derbi’ que no ha dejado satisfecho a nadie en la ciudad de Sevilla y que tendrá que esperar a la temporada que viene para volverse a repetir.
Hugo Martín
Lazona14
