Un empate entre el Espanyol y el Levante que no contenta a ninguno. Dos equipos con un juego muy pobre, sin intenciones de ganar el partido, sino de no perderlo. Con miedo y sin arriesgar.

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El Espanyol afronta este partido decimotercero en la tabla, un puesto que a priori parece estar alejado de puestos de descenso pero no lo están, a cinco puntos de los puestos bajos de la tabla se encuentran los locales. Mientras que el Levante se encuentra en la zona roja a dos puntos de la salvación por detrás del Sevilla.
La primera del partido la tendría el Levante con un buen pase filtrado de Paco Cortés para Víctor García, quien remataba pero no era capaz de sobrepasar a Dimitrovic.
Las riendas del partido las tomaba el Levante, con más posesión aunque con menos tiros que los locales. Uno en total para los de Luis Castro. No se quedaba atrás el Espanyol con centros laterales, que no conseguía rematar a portería.
Con poco peligro empezaban los de Manolo González a crear ocasiones. En la recta final de la primera parte el Espanyol controlaba el partido con más llegadas a portería, que acababan en paradas sencillas para Dimitrovic.
En los últimos diez minutos los dos equipos empezaron a jugar más rápido, atacando y buscando el gol de la victoria aunque seguía sin llegar para ninguno de los dos.

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La segunda parte la empezaba mejor el Levante, con más posesión y jugadas en campo contrario con poco peligro. Después de un buen inicio de los visitantes, respondía el Espanyol con buenos minutos llegando a portería, la más clara por el momento la tuvo Pere Milla con un control perfecto después de un pase en largo de Dimitrovic, aunque no conseguía dirigir el disparo a puerta.
En la segunda parte los dos equipos buscaban centro laterales al área, aunque pocos eran rematamos y ninguno en dirección a portería.
Minutos después Pol Lozano, que acababa de entrar al campo, terminaría expulsado despues de levantar la pierna para luchar un balón bombeado y golpeando en la cara a Carlos Álvarez, además provocando una falta peligrosa en la frontal del área, la cual no aprovecha el Levante, con una jugada inesperada en la que después del golpeo de Carlos Álvarez a la barrera, el balón le cae a Etta Eyong en el punto de penalti y el delantero la falla solo contra el portero.
A pesar de la expulsión el Espanyol tuvo una ocasión clara después de un centro lateral que Roberto remató rozando el palo.
El Levante seguía intentándolo, después de una buena jugada colectiva en la que Carlos Álvarez consigue contactar desde línea de fondo con Etta Eyong, quien termina fallando un tacón prácticamente en la línea de gol.
La última del partido la tendría Carlos Álvarez con un disparo lejano espectacular que pega en el larguero y no entra en la portería por centímetros.
Este partido acaba con un reparto de puntos que no le gusta a ningún equipo, mucho menos al Levante que sigue en puestos de descenso.

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