El Coliseum se convierte en el escenario de lo que podría ser el principio del fin de esta liga. Después del inesperado tropiezo que tuvo el Real Madrid ayer ante el Betis (1-1), el FC Barcelona llega a Getafe con una de esas oportunidades que solo se presentan una vez por temporada. Poniendo tierra de por medio, y marchándose hasta los 11 puntos de ventaja.

Pradana (2026)
El título lo tienen sobre la mesa, pero para obtenerlo, los de Hansi Flick tendrán que sobrevivir a una de las visitas más incómodas del calendario.
Ganar hoy en Getafe, supondría dejar el campeonato visto para sentencia, lo que situaría al eterno rival a una distancia que se dictaría como algo insalvable teniendo sólo cinco jornadas por delante tras este fin de semana.
Sin embargo, el “regalo” del Real Madrid tiene un envoltorio amargo. Pues el Barça llega a este encuentro con la enfermería llena y ánimos bajos. Lamine Yamal no jugará en lo que queda de temporada. Sin la presencia de este, ni la de Raphinha, el club pierde los argumentos y se ve obligado a reinventarse en un momento tan decisivo como tenso.
En el frente no habrá un oponente cualquiera. Teniendo al Getafe de José Bordalás personificando la resistencia y el orden táctico. Con un sexto puesto en la tabla y una lucha continua para lograr su regreso a las competiciones, los azules han convertido su estadio en un auténtico campo de minas, donde los grandes siempre acaban saltando por los aires.

Lucena (2026)
Es un equipo que exigirá al Barça, una madurez psicológica impecable. Para los locales, frenar a este líder no es únicamente cuestión de puntos, sino una confirmación de que el proyecto merece soñar con viajar por Europa la próxima temporada.
La gran incógnita desde este encuentro está en la pizarra de Hansi Flick. Pues prescindiendo de sus extremos titulares, el alemán tendrá que confiar Olmo entre líneas y en el olfato reivindicativo de Ferran Torres.

Lucena (2026)
Un partido que podría decidirse con un mínimo detalle o una jugada de balón parado.
Hoy, a partir de las 16:15, el Coliseum no será sólo un estadio, sino el juez que dictamine si LaLiga termina, o se sigue manteniendo un hilo de esperanza para la épica blanca. El Barça tiene en sus manos la oportunidad de escribir el capítulo final del campeonato, pero teniendo delante a un Getafe dispuesto a romper el guión y defender su fuerte hasta el último respiro.
El regalo está servido, pero en el Coliseum todo tiene un precio y nada se entrega gratis.
