El partido entre el Rayo Vallecano y el Real Oviedo fue suspendido horas antes de su celebración tras determinarse que el césped del Estadio de Vallecas no se encontraba en condiciones adecuadas para la práctica del fútbol. La decisión fue adoptada por LaLiga, priorizando la seguridad de los futbolistas.
Según informó el organismo en un comunicado oficial, el terreno de juego no ofrecía las garantías necesarias pese a los trabajos realizados en los días previos. El club madrileño había llevado a cabo una renovación reciente del césped, pero las condiciones meteorológicas adversas, con lluvias persistentes durante la semana, impidieron que el nuevo tapete alcanzara un estado óptimo.

Rayo Vallecano – Real Oviedo. (s. f.). La Zona14
LaLiga estuvo supervisando la evolución del campo hasta pocas horas antes del encuentro, pero finalmente se optó por la suspensión para evitar riesgos físicos a los jugadores. La decisión se comunicó cuando ambos equipos ya se encontraban en dinámica de partido.
El Real Oviedo, que se había desplazado a Madrid junto a parte de su afición, mostró comprensión ante la medida, aunque también expresó su malestar por el perjuicio deportivo y organizativo que supone una suspensión de este tipo. El club asturiano anunció que estudiará posibles acciones reglamentarias para defender sus intereses.
Por su parte, el Rayo Vallecano se remitió al comunicado oficial, en un contexto en el que el estado del estadio y sus instalaciones ya había generado debate en anteriores ocasiones.
LaLiga deberá ahora fijar una nueva fecha para la disputa del encuentro, atendiendo al calendario competitivo. La suspensión reabre el debate sobre la gestión del césped en Vallecas y la necesidad de garantizar que los terrenos de juego cumplan con los estándares exigidos por la competición.
