El cuadro italiano se lleva el título a casa en una tarde marcada por el regreso del Rayo a Vallecas.
Volvía el fútbol a Vallecas y lo hacía con la X edición del Trofeo de Vallecas. Rayo Vallecano y Cagliari se verían las caras en un partido en el que ambos equipos saldrían decididos a llevarse la victoria. El equipo local partía de inicio con el siguiente once: Cárdenas; Lejeune, Jozhua V, Alonso; Pathe Ciss, Unai López, Álvaro García, Mujaid; Pedro Díaz, Camello y De Frutos. Por otro lado, el cuadro italiano tampoco se guardaría nada, destacando Yerry Mina y Suwagara como figuras más destacadas del equipo entrenado por Fabio Pisacane.
Arrancaba el partido con dominio claro del conjunto local, generando ocasiones a balón parado y con disparos lejanos. La primera gran ocasión del partido llegaría en el minuto 4 cuando, tras un gran robo de Camello, Álvaro García fallaría en el mano a mano frente a Radunovic. Seguía el dominio rayista, asfixiando al cuadro italiano con una presión alta y con buenas ocasiones protagonizadas por Jorge de Frutos y Lejeune.
La primera ocasión clara para el Cagliari llegaría en el minuto 12, en el que tras una pérdida comprometida de la defensa rayista, Cárdenas se vería obligado a hacer un auténtico paradón para evitar que los italianos se pusieran por delante. El ambiente empezaría a caldearse comenzando a escucharse cánticos contra la directiva, en concreto contra Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano. Tras un tramo de partido algo espeso, Álvaro García abriría el marcador en el minuto 23 con una volea frente a la que nada pudo hacer Radunovic.

Lejos de relajarse, el Rayo pisaría aún más el acelerador, obligando al portero italiano a emplearse al máximo. Mención especial para Sergio Camello, una de las revelaciones de la presente temporada. Partido muy pobre del Cagliari a nivel ofensivo, sin prácticamente protagonismo por parte de sus atacantes y disponiendo de llegadas muy tímidas sin aparente peligro para la portería de Cárdenas. Sin embargo, durante el tramo final de primera parte el protagonismo de los italianos crecería con varias jugadas a balón parado, apoyados en la fortaleza aérea de Yerry Mina y Mendy principalmente.
Con 1-0 llegaría el descanso en una primera parte dominada claramente por el Rayo, tanto en el plano ofensivo como en lo defensivo. Respecto al cuadro entrenado por Pisacane, lo más positivo hasta el momento sería el resultado, concediendo ocasiones con facilidad y sin encontrar la forma de generar peligro con continuidad.
Arrancaba la segunda parte con un carrusel de cambios en ambos conjuntos, destacando la entrada de Alemao por Sergio Camello. Al Rayo no le haría falta ni un minuto para generar su primera llegada, en este caso un disparo lejano del canterano Pelayo. La primera gran ocasión del segundo tiempo llegaría en el minuto 53, cuando una potente falta botada por Lejeune obligaría a Caprile a realizar un auténtico paradón. Más cambios en ambos equipos, en concreto cuatro por parte del Rayo y dos por parte del Cagliari.
A la hora de partido, el dominio seguía siendo del cuadro rayista, generando numerosas llegadas, aunque sin éxito en los últimos metros. Llegados al minuto 70, ningún equipo lograba generar ocasiones claras, entrando en una fase de partido física y de lucha por la posesión. Sin embargo, tras una sucesión de saques de esquina, Adopo dispondría de la ocasión más clara del partido para el Cagliari, obligando a Isi a despejar el balón sobre la línea de gol.

Pese a estar cuajando un partido un tanto decepcionante, el Cagliari conseguiría empatar el partido en el minuto 77 tras un error en salida de la defensa rayista. Apenas un minuto después, Isi Palazón estrellaría el balón contra el palo, quedándose muy cerca de conseguir el segundo gol para el Rayo. Seguía el Rayo en su empeño de llevarse la victoria, con numerosos disparos rechazados por la defensa italiana, aumentando la tensión en las gradas de Vallecas.
Últimos cambios en el Cagliari, ingresando al terreno de juego Akarakiri y Piro para disputar los últimos cinco minutos de partido. Fase de asedio del cuadro italiano, generando llegadas peligrosas y poniendo en aprietos a un Rayo Vallecano que ya se veía con la victoria en el bolsillo. Y así llegaba el final del partido, con el 1-1 en el marcador. El ganador del trofeo tendría que decidirse desde los once metros.
La tanda de penaltis comenzaría con pleno acierto en los primeros lanzamientos, con Óscar Valentín, Sugamele, Nteka, Sulev, Fran Pérez y Sugawara convirtiendo sus respectivos lanzamientos. Isi Palazón se encontraría con la parada del guardameta italiano, mientras que Gagliardini tampoco conseguiría superar al portero rayista. Rayane y Ciervo mantendrían a sus equipos con vida, pero Pelayo tampoco lograría transformar su lanzamiento. Finalmente, Zé Pedro convertiría el penalti definitivo y daría al Cagliari la victoria en la tanda de penaltis.
El Trofeo de Vallecas se marchaba finalmente a Cagliari después de un partido intenso y marcado por la igualdad en su tramo final. El Rayo dominó buena parte del encuentro y tuvo ocasiones para sentenciarlo, pero el empate italiano llevó el partido hasta una tanda de penaltis en la que los visitantes terminaron imponiéndose. Vallecas despide así una tarde de fútbol en el día de su regreso y confirma que la X edición del Trofeo de Vallecas viajará a Italia.
