Mercado bastante movido en el conjunto del Cholo Simeone con muchas entradas y muchas salidas para tratar de equilibrar la plantilla, a la vez que hubo mucho tiempo de espera y polémica con el caso Julían Álvarez
El Atlético de Madrid ha vivido verano muy importante para construir un equipo que pueda ser capaz de pelear por todo y tratar de ganar profundidad y talento en varias posiciones clave.
El Atlético de Madrid ha vivido un verano de movimientos importantes para construir un equipo capaz de volver a pelear por todo. Diego Simeone afronta una nueva temporada con varias caras nuevas y con una plantilla que busca ganar profundidad, físico y talento en posiciones clave.
Uno de los primeros grandes movimientos fue la llegada de Morten Hjulmand, procedente del Sporting de Portugal. El centrocampista danés aterrizó en Madrid para aportar equilibrio, trabajo y liderazgo en la medular. Poco después, el club reforzó la defensa con Alejandro Grimaldo, procedente del Bayer Leverkusen, un lateral de gran capacidad ofensiva que puede aportar una variante al juego rojiblanco. El Atlético también apostó fuerte por la creatividad de un Kang-in Lee, llegado del PSG, fue otra de las grandes incorporaciones del verano. El surcoreano demostró desde sus primeros minutos que puede ofrecer calidad, desborde y capacidad para generar ocasiones como en el primer partido contra el Málaga.
En el centro de la defensa, el elegido fue Cristian Romero. El argentino, procedente del Tottenham, está llamado a convertirse en el líder de la zaga rojiblanca para Simeone gracias a su carácter competitivo y su contundencia. Su llegada supone además un refuerzo de garantías para una zaga que necesitaba nuevas soluciones. Pero el movimiento más esperado llegó en el último tramo del mercado. El Atlético incorporó a Jonathan David, cedido por la Juventus, para reforzar la delantera. El canadiense llega con la misión de aportar gol y convertirse en una referencia ofensiva. Su incorporación se produjo ayer mismo 1 de septiembre, en las últimas horas del mercado.

El cierre también dejó movimientos en la cantera y en la plantilla. Arnau Ortiz , Esquivel y Dani Martínez pasaron a formar parte del primer equipo. Además se produjeron salidas de canteranos importantes como Julio Díaz que se fue camino al Sevilla, Javi Morcillo al Elche y un Iker Luque que ser marcho al Racing en las últimas horas de mercado del día de ayer.
Y si hubo un protagonista inesperado durante el verano, ese fue Julián Álvarez. El delantero argentino estuvo en el centro de numerosos rumores sobre una posible salida, pero finalmente continuará en el Atlético de Madrid tras la negativa del club a venderle al Barcelona y dando la posibilidad al jugador argentino de irse a otro club de otra liga. El club resistió en su postura al interés de otros grandes equipos y el atacante seguirá bajo las órdenes de Simeone.
El mercado rojiblanco deja así un Atlético renovado: Hjulmand, Grimaldo, Kang-in Lee, Romero y Jonathan David son las principales caras nuevas de un proyecto que busca dar un paso adelante. Compensando las salidas de Molina, Ruggeri, Almada que tras una temporada no convencieron ni al club ni y a Simeone, o salidas más llamativas como las de Giménez tras más de una década en el club en busca de minutos y un Lemar que tendrá que seguir buscando fuera lo que en el Atletí todavía no ha sido capaz de demostrar. El técnico argentino tendrá ahora el reto de ensamblar todas estas piezas y convertir el talento individual en un equipo competitivo.
El Atlético ya tiene sus nuevos fichajes. Ahora comienza la verdadera prueba: demostrar sobre el césped si esta renovación es suficiente para devolver al conjunto rojiblanco a la lucha por los grandes títulos.
