Fuentenebro (2026)
El PSG y el Arsenal se medían en la final de la Champions en el Puskas Arena de Budapest. Los parisinos buscaban volver a proclamarse campeones de Europa mientras que los londinenses ansiaban su primera orejona. Los goles de Kai Havertz y Ousmane Dembele empataron un partido que se decidió en penaltis. Gabriel Magalhaes falló el penalti decisivo
La final empezó de cara para los gunners, cuando Kai Havertz aprovechó un balón suelto después de un rechace de Marquinhos para quedarse solo delante de Safonov y hacer el primero de la tarde. La solidez defensiva de los de Arteta evitó que la artillería parisina pusiera en apuros a David Raya.

La segunda mitad arrancó con los de Luis Enrique apretando arriba en busca del gol del empate. Tras varios acercamientos, una penalti de Mosquera por una entrada a Kvaratskhelia a la hora de juego dejó en bandeja de plata la oportunidad de la igualada. Dembele no perdonó desde los once metros poniendo el 1-1 en el electrónico.
Salvo un par de contras del PSG, los siguientes minutos y la prorroga vieron mucho respeto por ambos conjuntos, con las defensas siendo sólidas para evitar cualquier peligro de los rivales.

Pasada la prórroga, los penaltis dictaron sentencia. Comenzó lanzando el PSG, Gonçalo Ramos no falló. Para el Arsenal la tanda la inauguró Viktor Gyokeres, que tampoco fallo. Doué volvió a adelantar a su equipo antes de que Eze fallase su penalti.
David Raya evitó que los franceses amplíaran su ventaja, deteniendo el penalti de Nuno Mendes. Rice empató la tanda. Hakimi y Martinelli anotaron y trasladaron la presión a los quintos lanzadores. Para el PSG, Berlado tomó la presión y no defraudo. Para los ingleses, Gabriel Magalhaes no pudo con la responsabilidad, enviando el esférico por encima de la portería, coronando así al PSG.

Con este triunfo, los franceses logran su segunda Champions League consecutiva, algo que solo había logrado el Real Madrid bajo el formato Champions, consagrándose así como un equipo hegemónico.
